thumbnail Hello,

Cinco goles anotados por el Tri en los últimos minutos de un encuentro altamente disputado dan confianza y respaldan un tramo sólido en las eliminatorias.

La idea de quejarse después de un 5-0 demuestra que tan altas pueden ser las expectativas para la Selección Mexicana en un presente cada vez más positivo.

En una cancha de fútbol todo puede pasar, y por 75 minutos lo que pasaba no era insólito, pero ciertamente digno de apuntarse para el análisis: México llegaba, creaba oportunidades a placer, pero no podía anotar. Chicharito desperidició un penal y varias otras oportunidades con la pierna izquierda, derecha y de cabeza.

Jiménez y Guardado reventaron los postes. El arquero rival también actuó con firmeza cuando era requerido hacerlo. Todas estas cosas cuentan, ya que el efecto psicológico de un gol es innegable. El legendario cronista inglés Martin Tyler lo destaca a cada rato en sus transmisiones. "Goals change matches." Los goles cambian a los partidos.

Esta noche en Houston esa hipótesis se vió como verdad innegable. México tocó la puerta más de una hora y cuarto, y cuando Andrés Guardado hizo el primer tanto del encuentro al minuto 78, El Tri se fortaleció, mientras que Guyana se derrumbó psicológica y físicamente.

Sería inocente y mentiroso decir que este fue el mejor partido de México. No lo fue. Tampoco lo fue en el Estadio Azteca, cuando "apenas" pudieron meter tres ante Guyana en la catedral del fútbol mexicano. Se vale exigirle a este equipo de José Manuel de la Torre, pero no se vale ser enfadoso y pesado con las expectativas en un partido que para México era básicamente un amistoso.

No servía el encuentro ante Guyana más que para la estadística. El hecho de que Chepo haya llamado a algunos de sus mejores jugadores para estar en dos partidos que no valen por nada es igual partes bueno y malo. Bueno por no querer perder el ritmo e intentar otros tipos de combinaciones entre los mismos jugadores. Malo porque en cualquier momento se puede lesionar un jugador clave en un partido que no vale la pena.

Los abucheos hacia Chicharito en el BBVA Compass son ridículos. Los delanteros son criaturas de hábito, afectados por el ritmo personal mucho más que por el del equipo. Ellos son los que terminan las jugadas, son los que literalmente tienen que tener afinada la puntería para demostrar su valor sobre la cancha. En una victoria, un gol a favor vale más que otros cuatro o cinco potenciales que no se concretaron.

El pueblo futbolero de México necesita ajustar sus expectativas hacia donde de verdad valen por algo. Torneos oficiales, como la Copa Oro y la Confederaciones. El hexagonal final (sin boleto al Mundial en mano, claro) de CONCACAF. Y claro, el Mundial.

Ahí hay que aprender a esperar más y entender que un 5-0 a Guyana, conseguido de cualquier manera, no existe si no se puede conseguir algo importante en Brasil 2014.


--------------------------

Eric Gómez es el Editor en Jefe de Goal.com México. Su trabajo ha aparecido en Bleacher Report, Fox Sports y ESPN, entre otros. Escribe por lo menos una columna a la semana para Goal.com México y actualmente vive en la Ciudad de México.

Related

From the web