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Radamel Falcao no se considera aún al nivel de Messi o Cristiano Ronaldo

En exclusiva, el delantero del Atlético Madrid habló con Goal.com sobre su pasado, su presente y su futuro. El gran Tigre, orgullo Latino.

 Martín del Palacio
 Exclusiva | Fútbol español
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A sus 26 años, Radamel Falcao está pasando por el mejor momento de su carrera como futbolista. Tras una campaña fenomenal en el Oporto luso, donde llegó a ser campeón y máximo anotador de la Europa League, al delantero colombiano no le ha pesado dar el salto a una Liga más competitiva, como la de España, y a las primeras de cambio se ha convertido en el nuevo símbolo del Atlético de Madrid. Con ellos también ganó el segundo título en importancia a nivel continental, y ahora se apresta a vivir una nueva y apasionante temporada con los Colchoneros.

Goal.com pudo hablar, en exclusiva, con El Tigre de Santa Marta. Durante una entrevista con él, realizada en el marco de la filmación del anuncio del videojuego Real Football 2013, Falcao habló apasionadamente sobre el deporte que tanto ama, y se emocionó recordando algunos momentos importantes de su vida, tanto dentro como fuera de los campos de juego. ¿Cómo nace la historia del Tigre goleador? ¿Qué siente un jugador que surgió de un medio muy humilde, para ser hoy gran figura en la Liga de las Estrellas que se ve en todo el mundo? De ésas y otras cuestiones ha hablado, a fondo, Radamel Falcao.

Goal.com: ¿El nombre Falcao fue elegido por el jugador de Brasil de los ochenta?

RF: Sí, mi papá era gran fan del juego de Falcao y, bueno, cuando nací, no lo dudó dos veces y me puso así. Estoy acostumbrado a que me digan Falcao, Radamel también se llama mi padre, entonces me gusta que me identifiquen un poco más por Falcao.

¿Cuál es tu primer recuerdo relacionado con el fútbol? ¿Eras de esos niños que pasaban su vida pegado a un balón?

RF: Sí, tal cual. Era desde que me levantaba y hasta cuando podía estaba jugando la pelota. Buscaba,
siempre, cualquier momento durante el día para escaparme y jugar con mis amigos. Hacía de todo
para eso.

¿Tu familia te alentó para jugar o preferían que estudiaras?

RF: Sí ya, por herencia prácticamente, mi padre fue jugador profesional, bautizado con un nombre futbolero y lo acompañaba en todo momento en su carrera deportiva. Entonces siempre viví, prácticamente, en ese ambiente. A él le hacía mucha ilusión que yo jugara, creo que también porque se dio cuenta que tenía condiciones para hacerlo y que no era, por ahí, un pica piedras. Disfrutaba verme jugar y veía que tenía un futuro en esta profesión; me ayudó mucho, fue importante en mi carrera y el apoyo suyo siempre lo tuve.

¿Tienes hermanos? ¿Alguno quería ser futbolista como tú?

RF: Tengo dos hermanas menores; 15 y 17 años. Son chicas. De todas maneras tengo una hermana que le gusta mucho el deporte y que le gustaba mucho el fútbol. Aunque yo fui el abanderado en el fútbol.

¿Te pasó que en el equipo de tu calle o tu equipo infantil había alguno que era mejor, pero que por alguna razón no le fue bien?

RF: Yo me fui muy joven, tenía 14 años cuando me fui para Argentina y fue un cambio difícil, tenía mucha ilusión de poder estar allá. Creo que siempre tuve la esperanza y las ganas de ir al fútbol de Argentina, más que estar en Colombia. También me hacía ilusión de jugar en Colombia, pero no tantas como de jugar allá (Argentina) y, bueno, así fue y gracias a Dios todo salió bien. Fueron años duros difíciles, al principio no la pasé tan bien. Pero ya después me acomodé, me acostumbré, mis amigos, creé mi entorno y aguanté 9 años en Argentina.

Te fuiste muy joven a River Plate, sin incluso debutar en Colombia ¿Cómo fue vivir solo en el extranjero a tan corta edad?

RF: Es cierto, fui solo. Los primeros 4 estuve en la casa de River, donde se hospedan los jugadores que no son de Buenos Aires, y es algo que me ayudó mucho para madurar y crecer en lo deportivo, como en lo personal. Viví con Mascherano dos años, con alguno más; no sé si habrán venido acá a Europa, no me acuerdo, pero con varios jugadores que llegaron a nivel profesional en Argentina.

Te tocó la última gran etapa y el comienzo del terrible declive de River, ¿cómo fueron esos años?

RF: Sí, compartí con jugadores muy buenos. A River llegan los mejores de diferentes partes de Sudamérica, de Argentina, y pude ver la posibilidad de jugar con chicos que realmente tenían unas condiciones impresionantes y desafortunadamente no pudieron llegar a ser profesionales.

¿Por qué crees que has podido crecer y triunfar en River, mientras que otros jugadores no pudieron hacerlo?

RF: Yo creo que por la disciplina y el compromiso que tenía conmigo y con el fútbol. Eso, en determinado momento, fue la diferencia entre el que tiene talento y el que es disciplinado, constante, perseverante… Pero esos años fueron duros para el club, yo creo que no pude disfrutar como profesional el mejor momento de River como institución. Ya estaban en un momento difícil, donde las cosas no estaban bien, en la estructura del club en sí, no solo lo futbolístico. Entonces, una cosa llevó a la otra y desencadenó en irse a la B. Fue difícil porque viví muchas cosas en River y me formé ahí, pasó a ser más que un club de fútbol para mí. ¿Por qué cayó? No creo que haya sido una sola razón, fue una cadena de errores y malas decisiones que llegó a esto. No se podría decir por esta razón o por este motivo el club está así. Fue por que en lo deportivo se refleja lo que viene viviendo o padeciendo la institución.

También tuviste una lesión muy importante, ¿qué aprendiste de esos momentos difíciles?

RF: Fue duro, difícil, pero te ayuda a crecer, a madurar, a ser más fuerte y perseverante. Aunque dentro de todo lo malo siempre rescato cosas buenas, hubiera deseado no tenerla, pero también me sirvió para otras cosas. Eso sí, nunca pensé en desistir.

Se habría rumorado mucho sobre tu pase a Europa, pero cuando llegó fue a una liga no tan poderosa… ¿cómo fue la decisión de irte al Oporto?

RF: Era un momento donde había cumplido un ciclo en River y tenía muchas ganas de experimentar en Europa. Porto me dio la oportunidad, estaba muy interesado en que yo fuera. En lo deportivo me di cuenta, ya estando en el club, que es una institución muy buena, muy estructurada, muy grande, que le brinda a sus jugadores la posibilidad de crecer como futbolista y a mí realmente me ayudó mucho. Fue una temporada que marcó mi carrera, por la cantidad de títulos que ganamos y la importancia de ellos. Es una temporada que nunca voy a olvidar, la gente, la hinchada de Oporto y que a mí me terminó de dar a conocer al fútbol mundial y europeo.

¿Es verdad que estabas a punto de fichar con el Benfica, y cambiaste de opinión a última hora?

RF: Sabía que había mucho interés por parte de Benfica, se contactaron con la gente que en ese momento me manejaba, pero bueno, al final siempre se tenían contactos con Porto. Creo que el proyecto deportivo de Oporto era mejor.

Muchos jugadores latinoamericanos sufren para adaptarse al fútbol en Europa, en tu caso, fue totalmente lo contrario, ¿qué hiciste para aclimatarte tan rápido?

RF: Gracias a dios me adapté muy rápidamente, fue muy fácil acoplarme al fútbol europeo. Primero en Porto y después el traspaso a la liga española, que siempre es una liga muy competitiva. Y de todas maneras no tuve ningún problema para poder encajar en el equipo, con mis compañeros, el sistema de juego que estaban utilizando ambos clubes. Pude dar resultados y ser eficaz para las instituciones que jugué. En Oporto creo que me dieron todo lo necesario como para mostrar ms capacidades, simplemente me enfoqué en darle al equipo el mayor de mi potencial o mis virtudes. Me ubicaron en el lugar en que tenía que estar, a hacer lo que tenía que hacer y simplificar mis esfuerzos en función del equipo. Pero en la posición donde mejor me desenvuelvo.

De nuevo, se hablaba de muchos clubes para tu fichaje, pero terminaste fichando por el Atlético, un equipo de tradición pero que llevaba mucho tiempo sin un título de renombre, ¿cómo fue el proceso de decisión para hacerte colchonero?

RF: Creo que ya era un momento oportuno para dar el salto a una liga importante. Tenía un desafío de poder venir a España, jugar en una de las mejores ligas del mundo, con los mejores jugadores y, bueno, lo quería hacer. Era un reto para mí. El Atlético me dio la oportunidad de venir, apuntarle, en esa temporada, a poder llegar a Champions, a volver a conquistar la Liga Europa. Logramos el objetivo europeo pero no el de la liga local. Entonces, creo que dentro de todo, fue algo positivo haber venido.

¿Podrías haber ido a un club más grande? ¿Hubo ofertas?
RF: La verdad no sé. En ese momento y lo que pasó no se puede remediar, pero yo creo que el Atlético fue el que apostó e hizo el esfuerzo para traerme

Por cierto, en tu presentación te pusieron al lado de un tigre. Con toda sinceridad, ¿no te dio un poco de miedo?

RF: En medio de la temporada estuve junto a un tigre en el estadio, pero no fue en mi presentación. Fue una buena experiencia, un poco difícil por lo que impone un animal como un tigre, entonces fue lindo tocar a uno pequeño, con el grande no me animé. Fue un buen momento.

¿Y de dónde sale ese apodo?

RF: Eso es de River. Un compañero que estaba conmigo en inferiores me decía que era el tigre de la cancha y ahí mis compañeros me empezaron a decir El Tigre.


Me imagino que no habrá sido nada fácil llegar al Atlético sabiendo que tendrías que cubrir el hueco que dejaron dos pesos pesados del club, como Diego Forlán y Kun Agüero. ¿Qué pensabas en ese momento?


RF: Sabía que venía por ellos, pero no pensaba en venir a remplazarlos o hacer lo que habían hecho. Yo simplemente quería dejar mi marca en la institución, pensar en mis números, en mis marcas y superarlas con relación a la temporada pasada, y así fue; concentrarme en mejorar a mí mismo y en superarme como jugador de fútbol. Eso iba a ser que las cosas fueran bien, que de alguna manera alcanzara, superara o mejorara lo que habían hecho ellos anteriormente. Pero no quería hacerlos olvidar porque creo que son grandes jugadores que hicieron mucho por la institución.

Como decíamos, al Atlético le costaba rendir en momentos importantes, y tú has sido fundamental en los dos títulos de la temporada pasada, ¿sientes que eres responsable de un cambio de mentalidad?

RF: En todos los lugares siempre soy yo mismo, auto exigiéndome, poniendo una meta, una presión para sobresalir. Pero también soy consciente que en este tipo de clubes no te dan mucho tiempo y hay que rendir inmediatamente.

¿Qué significa para ti estar jugando al lado de gente como Lionel Messi o Cristiano Ronaldo? Al poder jugar frente a ellos, ¿uno se da cuenta de que son dos fuera de serie?

RF: Messi y Ronaldo son, seguramente, los mejores del mundo. Son dos fuera de serie, son muy buenos. La verdad yo estoy muy contento por estar en el mismo tiempo, ser contemporáneo de ellos, disfrutar dentro del campo de su fútbol. Yo estoy ganándome un nombre en el mundo y en el fútbol mundial. Sé y estoy muy consciente de que fue muy buena la temporada, para no jugar en los equipos más grandes de España. Espero mejorarlo y, seguramente, a medida que vaya ganando una posición internacional, se va a hablar mucho más de los hechos que haga.

Si pudieras anticiparte a los tiempos, ¿cuál sería tu año perfecto? ¿Con qué clase de objetivos te conformarías?

RF: No sé, sería ganarlo todo... Pero sé que no se puede ganar siempre. De todas maneras, siempre trato de mejorar mis marcas y lo obtenido por el grupo. Eso sería muy bueno. Champions, Mundial, ganar Liga, ser Pichichi, te podría decir muchas cosas.

Dinos, entonces, una última cosa de momento: ¿Qué te parece André Villas-Boas como entrenador? Le has tenido en el Oporto, has sido campeón con él, pero el año pasado no le ha ido bien en el Chelsea. ¿Por qué?

RF: Villas-Boas es un gran entrenador, muy joven, capacitado, que siente y vive mucho el fútbol, así que sé que le va a ir bien en donde quiera que esté. ¿Qué le pasó en el Chelsea? Es muy difícil saberlo, porque yo no conozco lo interno de ese club y no me corresponde opinar porque tampoco conozco el tema.

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