El colombiano dijo que México está llegando a un nivel importante a nivel mundial y aceptó que el partido de Honduras ante Boca no era su mejor opción
Luis Fernando Suárez no solo es un hombre de convicciones claras y opiniones fuertes, sino que su experiencia le permite entregar toda la sinceridad de que es característico aunque esa sea aceptar que su equipo tomó “el menor de los males” a la hora de concretar un partido. O que uno de los rivales directos en las eliminatorias le está “marcando el camino” al resto de los seleccionados de Concacaf.
El entrenador colombiano puede no haber desempacado del todo al regresar del interesante papel que el seleccionado hondureño hizo en Londres durante los juegos Olímpicos, y ya se embarca a la fecha FIFA con el equipo absoluto.
Honduras enfrentará a Boca Juniors (Argentina) en Miami el próximo miércoles 15. En el marco de ese compromiso, Suárez respondió algunos cuestionamientos en los que no dejó dudas. “No es lo mejor jugar seleccionado frente a club, pero dentro de la búsqueda que hacíamos para amistosos en esta fecha FIFA se cayeron tres opciones. Y cuando me presentaron la oportunidad de enfrentar a Boca la situación ya era o aceptarlo o definitivamente no jugar en esta fecha. Y yo, a pesar de tener algunas objeciones lo acepté. Era tomar el menor de los males”, explicó Suárez.
Sin embargo, esto no significa que el equipo argentino no le vaya a dejar nada en lo futbolístico o que sienta que no va a servir del todo. “Argentina tiene muy buen fútbol y buenos jugadores, Boca Juniors es de los mejores de ese país y nos va a exigir, nos va a servir mucho para preparar la fecha eliminatoria que se nos aproxima”, dijo.
Por supuesto Honduras está motivada luego del interesante papel del seleccionado olímpico en estas justas y el entrenador sabe que la mejor parte es la posibilidad de ver crecer a jugadores que le van a servir para el ciclo mundialista. Pero desde su regreso de Londres, Luis Fernando Suárez insiste en que hay que mantener las distancias, “Son asuntos diferentes en sí mismos. Lo importante de esa actuación es que la actitud y la propuesta mostrada sirve para marcar el rumbo, pero la selección de mayores siempre será un punto más alto y solo jugando se puede lograr que los jóvenes sigan el camino ascendente”.
Siendo colombiano, luego de mostrar un fútbol que bien pudo dejar a Brasil fuera de los Olímpicos, el entrenador de Honduras puede marcar, con experiencias propias, la diferencia entre el nivel de Concacaf y Conmebol el cual si bien para muchos es inmenso y para otros no existe, para él está en un momento clave. “El fútbol en Sudamerica ha incluso crecido, vea el desarrollo de países como Venezuela entre otros. Allá clasifica cualquiera. Yo en Concacaf veo un gran progreso, por ejemplo vea a Panamá, vea que El Salvador muestra buenos jugadores. La diferencia todavía existe, pero lo que sí hay que notar claramente es que México está llegando a un nivel muy grande a nivel mundial, especialmente con lo que hace con sus generaciones jóvenes y la que está asomando en la de mayores. Hay que aceptar que ese es el camino que tienen que seguir los otros seleccionados”, explicó Suárez.
El entrenador pasó por el consabido tema del poco tiempo para trabajar los seleccionados y con mesura aceptó que el grupo de jugadores a su cargo están muy motivados e ilusionados después de lo hecho por algunos de ellos y sus compañeros en olimpiadas. Dijo que no le cierra las puertas a nadie en el seleccionado y explicó precisamente en la falta de tiempo la convocatoria una vez más de Roger Espinoza (Kansas) a pesar de haber estado en Londres, regresar para fecha de MLS, final de Copa Abierta y ahora viaje al equipo nacional, “No podemos desaprovechar estas oportunidades”, concluyó.
