La final está servida, el Brasil de Neymar se enfrentará al Tri Olímpico en el mítico estadio de Wembley. Te presentamos las posibilidades reales de México.
Por Pavel Ibarra Meda1.- El proceso
México ha tenido uno de los procesos más prolíficos en categorías menores en el mundo, sus trofeos en los Mundiales Sub-17 en 2005 y 2011 son la viva prueba del gran trabajo que se comenzó a hacer desde hace algunos años con las selecciones menores. Este éxito también significa que los clubes se conjuntaron con la Comisión de Selecciones Nacionales para invertir tanto tiempo como dinero en el crecimiento humano y futbolístico de los jóvenes.
Con los mundiales ya mencionados, el tercer lugar en el Mundial Sub-20 de 2011, con balón de Bronce incluido para el “Chatón” Enríquez, México se ha acostumbrado a ganar. La clasificación al torneo Olímpico con el pleno de victorias y por último, el gran desempeño en el prestigioso torneo de Esperanzas de Toulon, han puesto a México en todo lo alto como el país con mejores resultados en sus categorías inferiores.

2.- El cambio de mentalidad
La ya acostumbrada forma de hacer muy bien las cosas en los diferentes torneos que se disputan, le han traído una confianza renovada a los jóvenes futbolistas mexicanos. Ellos ponen la pauta, para los chicos que vienen surgiendo de los diferentes equipos en México. Esta gran costumbre que se ha adoptado, se puede comparar en parámetros diferentes, al éxito que comenzó a tener España a principios de milenio en categorías inferiores.
Se debe tomar el ejemplo del país ibérico, continuar con el proceso que llevan los futbolistas de esta generación dorada. Pero sobre todo, se debe saber combinar esta generación con los jugadores de la selección mayor, que tienen una proyección más escandalosa en sus clubes europeos. Será muy importante intentar acomodar a la mayoría de los chicos de esta generación, en equipos de Europa, para así lograr llegar con un ritmo y nivel importante al Mundial de Brasil 2014. Jugadores como Héctor Herrera, Diego Reyes, Hiram Mier, Javier Aquino, Javier Cortés, Marco Fabián y Jorge Enríquez, han demostrado con creces que tienen atributos de sobra para emigrar a Europa.

3.- La presión es menor para el Tri
Esto es un hecho, el equipo que llega con casi toda la presión a la final es Brasil. A pesar de las buenas actuaciones de esta selección mexicana, Brasil sigue siendo la primer potencia de fútbol en el mundo y esto no pasa inadvertido para los medios y los fanáticos. Esto le ayudará anímicamente a los pupilos de Tena para afrontar con mayor facilidad y soltura este trascendental partido.
El próximo sábado estarán todos los focos puestos en la principal estrella del conjunto brasileño, Neymar. Inclusive otros futbolistas, tanto medios ofensivos como delanteros tendrán la presión hasta el cuello por su trayectoria o actuación dentro de la competición. Los Marco Fabián, Oribe Peralta, Javier Aquino y compañía esperan con ansias uno de los partidos más importantes de su vida, pero de presión por ganar, nada. Esta selección ya ha cumplido con creces a su país y a su Federación. No tienen nada que perder y mucho por ganar.

4.- El factor Marco Fabián
El media punta de Chivas no ha tenido su mejor torneo en lo que va de los Juegos, hoy tuvo la oportunidad de marcar un gol importante y esto le dará confianza para la final. La lesión de Giovani dos Santos le dará oportunidad de tomar las riendas del juego él solo, para intentar dar su mejor versión como en el Torneo de Esperanzas de Toulon.
La progresión de Marco Fabián nos invita a asegurar sin tapujos, que se trata del mejor jugador que tiene el Club Deportivo Guadalajara, y que es uno de los mejores mexicanos en la liga mexicana. Aún no se sabe si Marco pretende emigrar a Europa después de los juegos, pero de ser así, este partido debe ser uno de los mejores de su carrera si quiere irse a un grande del viejo continente.

5.- Oribe en momentos clave
El “Cepillo” Peralta se mantuvo tibio durante el certamen, pero justo en este partido ante Japón pareció encontrarse con el juego que le vimos al final de la temporada pasada. El golazo que metió a la escuadra con su pierna menos hábil y el taconazo para Javier Cortés en el tercer gol, son argumentos suficientes como para esperar una locura más de Oribe, este mexicano ha convertido a todo un país en auténticos Oribelievers. Sus golazos en partidos importantes han llenado de esperanza a todo un país por la obtención del Oro.
Peralta llega entonces en un momento muy dulce para enfrentar al que seguramente será el goleador del torneo, Leandro Damiao. Este duelo tendrá a dos de los mejores delanteros del certamen, en un duelo a muerte que decidirá al nuevo Campeón Olímpico con el espectáculo como base. Me atrevo incluso a decir, que este goleador mexicano tiene mejores condiciones que el artillero brasileño, simplemente no lució por venir con varios partidos disputados en su año futbolístico.

